5 Frutas de primavera para mantener la forma

5 Frutas de primavera para mantener la forma

Ha llegado. Tras una larga etapa en que nuestro cuerpo se repliega sobre sí mismo para protegerse de los rigores del frío en un periodo jalonado de comidas copiosas y calóricas. Poco a poco el clima empieza a aflojar y guardamos la ropa de invierno en el fondo del armario para dar paso a vestidos, pantalones cortos, camisetas y sandalias; y nuestra dieta también se aligera, nos preparamos para recuperar o mantener nuestros cuerpos dinámicos y ligeros. Hemos oído hablar de la necesidad de una alimentación variada y rica en vitaminas y minerales, pero cuando consultamos las etiquetas de composición de los alimentos nos sentimos perdidos. Las Frutas de primavera ¿Qué debemos comer? La nutrición viene en nuestra ayuda para recordarnos la necesidad de ingerir al menos cinco veces fruta o verdura al día para mantener una dieta equilibrada pero quizá no sepamos cuáles escoger. Para ello, en primavera una muy buena opción son las frutas de temporada. Ante todo, debemos saber que casi todas las frutas en primavera son ricas en vitaminas (A, B C y E sobre todo). La fresa, una de las estrellas  del mes de Mayo, contiene minerales como potasio y magnesio y es muy baja en calorías (200 gramos tienen menos de 70 calorías). En definitiva, ideal para recuperar lo que pierde nuestro cuerpo después de una dura sesión de pilates u otro deporte. Si queremos enriquecer nuestra dieta con alimentos bajos en calorías; las cerezas y los nísperos serán también frutas aliadas, dado que todas ellas son útiles para dietas de adelgazamiento. Para prevenir enfermedades Y también nos puede haber pasado: después de...
Claves de las vitaminas de los alimentos

Claves de las vitaminas de los alimentos

Los alimentos entran por los ojos, y según su color unos llaman más la atención que otros. Su ingesta nos proporciona la cantidad de vitaminas hidrosolubles que necesitamos para que nuestro cuerpo realice determinados procesos. Pero, ¿en qué alimentos las podemos encontrar? Comer sano es fundamental para mantener nuestro cuerpo en perfecto estado y exento de problemas y afecciones. Sus colores son los que nos llaman la atención, y nos informan de la inclusión de determinadas sustancias que los hacen especialmente atractivos para nuestra dieta Así, el blanco nos indica que alimentos como la pera o la coliflor son ricos en potasio; el naranja y amarillo de la piña, de la papaya y del albaricoque o de la zanahoria y de la calabaza, nos referencian una fuerte presencia de precursores de la vitamina A; el rojo del tomate o de las fresas nos refiere sustancias que favorecen la salud cardiovascular y disminuyen el riesgo de cáncer; y el verde, muy presente en la mayoría de vegetales ―lechuga, brócoli, aguacate, aceituna, kiwi…―, es un indicador de magnesio y de ácido fólicos, esenciales para disminuir el riesgo de malformaciones durante el embarazo. Además de los colores, otro factor fundamental de los alimentos que ingerimos cada día es la cantidad de vitaminas que nos aportan, especialmente si son hidrosolubles. ¿Qué quiere esto decir? Que se disuelven en agua y se eliminan por orina, por lo que es importante saber cómo las consumimos para lograr que nuestro metabolismo funcione de una manera correcta. Por tanto, al ser hidrosolubles, tenemos que consumirlas de manera periódica para que nuestro cuerpo pueda realizar con ellas determinados...
Tan importante es lo que comemos como cuándo lo comemos

Tan importante es lo que comemos como cuándo lo comemos

¿Sabías que NO solo es importante lo que comemos sino CUÁNDO lo comemos? ¿A qué se debe? Al reloj biológico que todos tenemos y que regula cada una de nuestras funciones: los tiempos de vigilia, de sueño, y también cuándo comemos. De ahí que sea tan importante comer como saber cuándo toca hacerlo. Dependiendo de cómo lo hagamos, nos afectará de una u otra manera. ¿Cómo? Lo contamos a continuación: Comer es importante, casi vital, se podría decir en nuestro día a día. Nos ofrece los nutrientes necesarios para afrontar la jornada y también determina los ciclos del día en que nos movemos, trabajamos, etc. Por eso es tener conciencia de estas tres premisas: Qué comer en función de los propios ritmos biológicos. Cuándo comerlo, porque dependiendo del momento el día el cuerpo asimila mejor un alimento u otro. Con qué comer y sabiendo qué alimentos combinamos pues ciertas combinaciones no son recomendadas, o bien desaconsejadas. ¿Tan importante son estos consejos? Como muestra un botón: la tarde es el momento en que nuestro cuerpo necesita sintetizar serotonina, que es la hormona responsable de que estés relajado/a y experimentes esa sensación de bienestar. Para ser gráficos, nuestro reloj biológico está preparando el cuerpo para dormir y descansar. Pero para eso hay que sintetizar la serotonina, lo cual es sólo posible mediante una dosis extra de triptófano, que es un aminoácido que nuestro cuerpo no es capaz de fabricar por el mismo, y por lo tanto hay que aportarlo a través de la dieta. Cuando este aminoácido se ingiere actúa sobre diferentes células corporales responsables básicamente con el bien estar emocional,...
Comer fuera de casa, ¿engorda o no? Cómo comer esta Navidad sin miedo a coger kilos

Comer fuera de casa, ¿engorda o no? Cómo comer esta Navidad sin miedo a coger kilos

¿Notas que cuando comes has engordado más que si lo hicieras en casa? ¿O es que cuando no salimos fuera cuidamos las calorías que consumimos, control que nos saltamos alegremente cuando comemos fuera? Y llegan las comidas, las cenas de empresa, las comilonas en familia… ¡La catástrofe! ¿Es posible saberlo? Seguramente habrá respuestas para todos los gustos. Unos dirán que sí y otros, sencillamente, que no. Lástima que no se pueda saber a ciencia cierta cuántas calorías consumimos cuando comemos o cenamos fuera de casa. ¿O sí? Al menos eso es lo que intenta la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA en sus siglas en inglés) de Estados Unidos, que ha aprobado dos normas para exigir que se incluyan las calorías en los menús de los restaurantes, panaderías, cafés y supermercados. Asimismo, la medida también deberá incluirse en las pizzas que se entregan a domicilio o en los alimentos que se adquieran en una ventanilla de servicios para coches o consumidos en bufets. Es más, hasta las palomitas del cine deberán indicar las calorías que llevan. Por eso, ¿qué hacer? Todo consiste en controlar el ansia de querer comer fuera de casa lo que no comemos en ella. Y es que la ingesta de calorías puede duplicarse fácilmente si no sabemos decir que no, o conocer dónde está el límite de lo que podemos comer y lo que no. Y no olvidemos que las matemáticas nunca fallan: si habitualmente ingieres 500 calorías en una comida y asistes a una comida copiosa fuera de casa que se marcha hasta las 1.500 ―y no se extrañen, porque es de lo más...
Pautas para una correcta nutrición en la Tercera Edad

Pautas para una correcta nutrición en la Tercera Edad

Tengas la edad que tengas, comer bien es importante. Pero más aún cuando ya se alcanza una etapa crucial en la vida como es la Tercera Edad. Una correcta nutrición previene enfermedades, alarga la vida y mejora el día a día. Estas son algunas pautas a tener en cuenta. Envejecer es sinónimo de salud y bienestar, pero para que ese envejecimiento vaya acompañado de una buena calidad de vida es aconsejable es aconsejable observar algunas conductas. Porque esta etapa de la vida se caracteriza por cambios en la masa muscular, que disminuye, en una pérdida de la densidad ósea o en una mayor torpeza en los movimientos. Eso en lo que al aspecto físico se refiere, porque tu cuerpo también experimenta otros cambios internos tales como alteraciones en el aparato digestivo —los molestos gases o el estreñimiento— y dificultades a la hora de tragar por culpa del deterioro de la dentadura y una menor segregación de saliva. ¿Qué te aconsejamos desde aquí? Cierto ejercicio físico —30 minutos al día es una buena medida— y una correcta y equilibrada alimentación. ¿Pautas? Ten en cuenta estos consejos: No abuses de alimentos ricos en grasas, pero tampoco prescindas radicalmente de ellos. Las grasas deben aportar el 25% de nuestra nutrición total, por lo que es aconsejable que te decantes por las de origen vegetal tales como el aceite de oliva, cacahuetes o aguacates, antes que las de origen animal. Un 20% de tu dieta debe estar compuesto por proteínas. Por eso si ya estás en esta edad deberías reducir el consumo de carne y aumentar el de pescado. A menor cantidad de...
Disfruta de los aperitivos este verano… sin remordimientos

Disfruta de los aperitivos este verano… sin remordimientos

Verano. Playa, piscina o terraza. Amigos, cervecita por aquí, refresco por allá… Y un aperitivo. ¡La perdición! Ya verás a la vuelta de las vacaciones el sufrimiento que te espera para bajar todo lo subido. ¿Seguro? Si sigues unas determinadas pautas no tendrás por qué sufrir a la vuelta de vacaciones. El picoteo. La tragedia. El miedo a picar antes de una comida, cena o entre horas por miedo a engordar.  Eso lo que tienen las vacaciones, te relajas y ¡zas! Te da miedo acercarte a una báscula con tal de no llevarte un sofocón. Pues no. Las cosas con mesura, mejores son, y puedes comer de todo y regalarte un descanso en vacaciones siempre que hagas las cosas con cabeza y comas con sentido. Por ejemplo, ¿sabías que muchos expertos sostienen que el aperitivo puede formar parte de una alimentación variada, equilibrada y moderada, o que incluso te puede ayudar a mantener a raya el peso durante las vacaciones? ¿A qué se deben estas palabras que en tus oídos suenan a música celestial? Ahí van unos consejos: Si eres activo/a y llevas una alimentación equilibrada durante el tiempo normal puedes permitirte algún que otro capricho en forma de aperitivo. La vida social forma parte de la dieta mediterránea y es muy saludable. ¿O acaso no sabías que acumulas más calorías si te quedas en casa o tumbado/a en la piscina tomándote unas galletitas o un panecillo? De todas formas, evita en la medida de lo posible fritos y los aperitivos con grasas, especialmente los que llevan salsas como la mayonesa. En su lugar, apuesta por alimentos más proteicos...

Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar el análisis de la navegación de los usuarios y mejorar nuestros servicios. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración aquí. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar