“Me he matriculado en el gimnasio pero no he ido ni un mes”, “…me gustaría correr pero…”, “no consigo bajar de peso por mucho que lo intento”… ¿Te suena? Todo el mundo dice que el deporte es bueno, pero es sorprendente la cantidad de gente que lo abandona antes de adquirir el hábito.

La psicología deportiva es la rama de la psicología que estudia los procesos de pensamiento y los comportamientos en el ámbito de la actividad deportiva. Sus orientaciones, que se aplican al deporte profesional, sirven también para la iniciación deportiva. Si adquieres  competencias como el autoconocimiento, la concentración, la automotivación o la confianza consolidarás un hábito deportivo antes de lo que  crees. Te explicamos cómo:

Tu peso real1- Autoconocimiento: acepta lo que eres antes de empezar

¿Quieres hacer deporte? Empieza por aceptar que no lo haces, que llevas meses o años diciéndote a ti mismo que querrías hacerlo. Acéptate como una persona poco deportiva que prefiere ver la tele a calzarse unas zapatillas y salir a correr media hora. O quizá seas una persona que practicó un deporte con éxito pero ahora lo tiene abandonado por un motivo u otro. No se trata de volver a éxitos pasados o lamentar haberlo dejado. La psicología del deporte insiste en la importancia de que te focalices en el presente y crees expectativas adecuadas a tu situación actual.

2- Automotivación: Convéncete con razones

La fuerza de voluntad es como la energía física,  tienes una cantidad al día para todas tus actividades y si la agotas es posible que no te quede mucho para el deporte. Así que es importante que te convenzas de que debes reservar una parte para tu hábito deportivo. Lee publicaciones científicas o pregunta: un estudio aparecido en The Lancet dice que una actividad física de 90 minutos a la semana aumenta 3 años la esperanza de vida. En el Yoga Journal se han fijado 38 beneficios para la salud que el yoga produce y la natación multiplica el entrenamiento muscular por 6.

Hay miles de motivos, busca el tuyo y te ayudará además a elegir tu deporte

sports-150518_12803. Concentración : focaliza tu atención.

Una vez que tengas tu deporte, para adquirir el hábito necesitarás un mínimo de dos meses (66 días es el promedio, según una investigación de 2012). Asesórate y decide cuál es la mínima práctica que necesitarás.  No es lo mismo un deporte aeróbico que se recomiendan tres veces a la semana a aprender a montar a caballo o bailar salsa (que también mejora tu cuerpo).  Una vez elegido el tiempo que dedicarás a tu deporte focaliza tu atención en él, evita distracciones internas o externas. No te lleves el móvil ni permitas interrupciones cuando lo estás practicando.

4. Confianza: establece un plan y pide ayuda

A medida que pasan las semanas, el esfuerzo es menor porque el hábito se consolida. Como en cualquier hábito, las conexiones neuronales del mismo ya están establecidas y te ayudan a mantenerlo.  Pero al principio es importante que establezcas un plan y seas fiel a él con toda tu energía. Cada semana que pase te irá dando más confianza. Aunque la confianza es sobre todo interna la confianza del entorno también te ayudará. Di a todo el mundo  que te has comprometido a ello y si flaqueas, busca refuerzo externo en amigos o compañeros. Acude a un especialista para que te ayude si estás  algo deprimido para que te ayude a encontrar tus recursos

Sé positivo5. Control del pensamiento: utiliza un lenguaje positivo

Anota una lista de frases que te motivarán mientras haces ejercicio, toma control de la situación y dirige tus pensamientos mientras adquieres tu hábito deportivo: “Vamos”, “ritmo”, “fuerza”, “meta”. O autoafirmaciones como: “Si quiero, puedo”, “Sólo un kilómetro más”, “Estoy cumpliendo mi objetivo”, “Me estoy acercando a la meta”. Recurre a ellas cuando te invadan pensamientos negativos.

6. Comunicación: Aléjate de gente tóxica

Habrá gente que, por uno u otro motivo, te dirá frases desmotivadoras (“¿Para qué sirve el deporte?, «¿No prefieres un par de cervezas?», «Es demasiado difícil…»). Las personas tóxicas son siempre negativas, no escuchan tus razones ni empatizan contigo y suelen llenarte de dudas. Aprende a reconocerlasRebate mentalmente,  mantén el control emocional y  ponles límites educadamente. En su lugar, rodéate de personas sanas que te refuercen positivamente. Si te sientes asfixiado por un ambiente tóxico y te es difícil encontrar aliados pide ayuda a un profesional.

7- Y finalmente, ¡disfruta de tu hábito y refuérzalo!

Cuando hayas superado las primeras semanas, empieza a sentir los beneficios de dedicar tiempo a tu bienestar, valora cada gramo que bajas de peso, aprecia la flexibilidad que vas adquiriendo y disfruta de las endorfinas que tu cuerpo segrega al rato de haber empezado tu deporte. Refuerza el hábito comentando con amigos lo bien que te hace sentir y celébralo con aquellos que te han ayudado a conseguirlo.

¿No merece la pena el esfuerzo para llegar hasta ahí?

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