Hoy te hablamos de la optometría comportamental
Aunque no seamos conscientes, una gran parte de la información que recibimos del mundo que nos rodea nos llega a través del sistema visual. Cuando miramos algo, el ojo no se limita a “ver”, sino que también busca, calcula, discrimina, identifica e interpreta: todo como parte de nuestro sistema visual. Realmente el sistema visual guía y dirige la mayoría de nuestras acciones.
Para conseguir que el sistema visual trabaje de forma eficiente, es necesario un examen visual en el que se realizan pruebas sobre habilidades visuales muy específicas para encontrar respuesta a muchas de las preguntas que los pacientes tienen sobre su visión.
Optometría comportamental
Los optometristas comportamentales hacen un tratamiento holístico de los problemas de la visión. Evalúan, diagnostican y tratan el sistema visual como parte integrante del organismo, considerando la persona en su conjunto. En vez de limitarse a hacer algo sobre el paciente, el optometrista comportamental trabaja con él para solucionar su problema.
Hoy en día los estudiantes leen casi tres veces más libros de texto que lo hicieron sus abuelos. Un estrés visual continuado produce una serie de molestias o síntomas como pueden ser dolores de cabeza, visión borrosa, ojos cansados, picor o lagrimeo u otros problemas relacionados con la visión. Estos síntomas se relacionan en muchas ocasiones con el esfuerzo visual que supone el trabajar a distancias cortas.
En el trabajo, con mucha frecuencia se emplea el sistema visual durante horas a distancia de trabajo corta, y muchas personas dedican la mayor parte del día a trabajar con el ordenador. Todas estas tareas pueden contribuir al estrés visual.
Tanto adultos como niños pueden recibir ayuda para desarrollar las habilidades visuales fundamentales y necesarias para conseguir un buen rendimiento académico o profesional. Incluso también puede mejorar las habilidades visuales de personas con un buen rendimiento académico o profesional, consiguiendo un mayor éxito en sus estudios o en el trabajo.
Los padres se preocupan de que sus hijos tengan una salud suficientemente buena para comenzar el colegio, pero muchos olvidan revisar el sistema más importante en el proceso de aprendizaje: la visión.
La visión es un proceso complejo. El ver nítido de lejos es sólo una parte del proceso de obtención y comprensión de la información. Para leer, comprender y resolver problemas matemáticos, o darle a una pelota en la clase de gimnasia, el niño necesita mucho más que ver nítido.
Se pensaba que estas habilidades visuales eran hereditarias, y sin embargo, hoy en día se sabe que también se aprenden, se desarrollan y cambian a lo largo de la vida. El aprendizaje se realiza más fácilmente cuando se emplean los dos ojos a la vez de manera eficiente, y cuando se combina la información visual con la recibida a través de otros sentidos, como el oído, el tacto o el movimiento.
Las pruebas sobre el desarrollo de las habilidades visuales y auditivas del niño pueden detectar si existe un bloqueo que esté interfiriendo con el aprendizaje. Al solucionar estos problemas, podemos dar al niño la oportunidad de aprender según su capacidad.
Los problemas de visión de los niños pueden detectarse y prevenirse antes que lleguen a afectar sus calificaciones en el colegio.
Los optometristas comportamentales detectan y tratan problemas visuales que aunque no son graves, sí son serios, antes de que puedan interferir en el aprendizaje del niño; bien con el empleo de lentes, bien por medio de Terapia Visual, etc.

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